ADVIENTO: TIEMPO DE ESPERANZA

                              Primera semana – el 27 noviembre 2005

 

                                    

 

LIDER    Despierta, alma mia, un nuevo día esta amaneciendo

 

CANTO   Un tema apropiado de Adviento

 

LIDER    Sombras profundas y prolongada oscuridad nos retan a querer ver, oir,                                              

              imaginar...

 

LA HISTORIA DE SUNITA

 

Mi padre me quería pero mi madrastra me detestaba. Cuando mi padre murió mi madrastra me sacó de la escuela. Acostumbraba a golpearme cada día, así que me escapé de la casa cuando tenía doce años. Encontré un trabajo en un hospital de maternidad y me enamoré de Bishal. El me presento a algunos hombres. Estos me dijeron que me llevarían a Darjeeling para mejorar mi situación. Cuando llegamos allí me llevaron a una habitación oscura y nunca lo volví a ver. Después me dijeron que me habían vendido por 90.000 rupias – la moneda de la India.

 

Al siguiente día me pusieron a trabajar en un burdel desde las 6:00 a.m. hasta las 11:00 p.m. Si rehusaba trabajar, me golpeaban duramente. No se usaban preservativos,  por lo que me quedé embarazada. La madame del lugar me forzó a abortar a los siete meses de embarazo. Tuve grandes hemorragias después de la operación, pero todavía tenía que atender a los clientes. De lo contrario no me daban de comer.

 

REFLEXIÓN EN SILENCIO

 

RESPONSORIO:  Se fuerte; ten ánimo!

                          -     A ti levanto mi alma!

                         Espera en el Señor.

                          -     A ti levanto mi alma!

 

Lentamente leer en voz alta y orar el Salmo 25, como si usted fuera Sunita.

 

Antifona         A Ti levanto mi alma, en Ti espero todo el día.

 

Salmo 25 

 

     Señor, mi Dios, a ti levanto mi alma,   En ti confío:

                 Que no sea avergonzado/a, que no se alegren mis enemigos.

                 Ninguno de los que esperan en Ti quedará turbado:

                 Los traidores en cambio serán confundidos.

                

                 Mis ojos contemplan siempre al Señor, pues El sacará mis pies del lazo

                 Mírame y ten lástima, porque soy pobre y desvalido/a.

                 Protege mi alma y líbrame, que no quede humillado/a

                 Por haber buscado en ti mi amparo.

 

                 Que mi bondad y mi inocencia me defiendan,

                 puesto que en Ti, Señor, pongo mi confianza.

 

REFLEXIÓN EN SILENCIO

 

Compartir la Fe: ¿En el lugar de Sunita, qué pensamientos y sentimientos

                                      surgen en ti?

 

Lentamente leer en voz alta el Salmo 25, esta vez aplicado a ti.

 

Reflexión en silencio

 

Compartir la Fe  ¿Qué pensamientos y sentimientos surgen en ti?

 

Lentamente leer el Salmo 25, otra vez; ahora como Sunita.

 

Reflexión en silencio

 

Compartir la Fe  ¿Qué pensamientos surgen ahora en ti?   Percibes algun

   movimiento interior o cambio?

 

INTERCESIONES:   (Hildegard de Bingen)

 

Respuesta            Conforta, conforta a mi pueblo, dice nuestro Dios.

 

        Dios de Bondad, Tu eres el remedio para sanar huesos quebrados, heridas       

         infectadas...

 

         Defensa de la vida, tu eres la esperanza de unidad para todo lo

         que está separado.

 

         Espiritu Santo, Fuente Clara, en ti encontramos al Dios que reúne a

         los que estan confundidos y buscas a los que estan perdidos...

 

         Oraciones espontáneas...

 

CANTICO DE ANA    1 SAMUEL 2: I-2, 5, 7-9

 

Antifona     Cúbreme bajo la sombra de tus alas hasta que pase el peligro.

                         Derrama sobre mi tu amor que nunca falla.

 

Mi alma se alegra en Yahvé,                             Nadie es tan santo como Tu,

En Dios me siento llena de fuerza,                    No hay roca tan firme

Ahora puedo responder a mis enemigos.          Como nuestro Dios.

Me has dado el gozo con tu auxilio.

                                                                 

El arco de los fuertes se ha quebrado

Los débiles se hacen fuertes.

 

ORACION FINAL

 

              Por encima del clamor de nuestra violencia

              Tu Palabra de Verdad resuena,

              O Dios de Majestad y poder.

              Sobre las naciones envueltas en desesperación, amanece tu justicia.

              Concede a tu familia un espíritu de discernimiento y ojo vigilante

              para percibir la hora en que vivimos.

              Apresura la venida de aquel día

              cuando las armas de la guerra serán eliminadas,

              nuestras obras de tinieblas disipadas,

              y todos tus hijos dispersos reunidos en uno.

              Te pedimos todo esto por medio de Aquel cuya venida es cierta,

              cuyo día se acerca:

              Tu Hijo, Nuestro Señor, Jesucristo, que reina contigo

              y con el Espiritu Santo, un solo Dios por los siglos de los siglos. AMEN.

                                                         (Primer Domingo de Adviento)