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UNA PALABRA DE MUJERES VICTIMAS DE TRAFICO Y PROSTITUCION ANTE LAS NACIONES UNIDAS
Soy Alma Bulawan de Filipinas. Soy la presidenta y fundadora del Centro Buklod. Nuestra organización es miembro de la Coalición Contra el Trafico de Mujeres (CATW) en Asia-Pacifico desde 1997. Nuestro objetivo primordial es organizar a las mujeres que trabajan en los bares y clubes, y tener sesiones educativas con ellas sobre asuntos como la violencia contra las mujeres, trafico y prostitucion, los derechos humanos de las mujeres, la militarización, etc.
Estoy totalmente de acuerdo con lo dicho por Teresa Ulloa de Méjico. Yo se lo que quiere decir porque soy una superviviente de la prostitucion. Trabaje for casi 4 anos en los bares cuando las bases americanas estaban en Filipinas. Quiero resaltar la necesidad de incluir en los debates de la cumbre se Septiembre en la ONU asuntos como la violencia contra las mujeres, específicamente a través del trafico y la prostitucion. Mi experiencia y la de numerosas mujeres de las que organizamos, que han sido traficadas y explotadas sexualmente, nos lleva a expresarnos en contra de la pobreza que degrada, en contra del racismo, y de la desigualdad de genero que son causa de vulnerabilidad en muchas de nosotras..
El Centro Buklod se abrió en 1987 como centro de acogida para mujeres en prostitucion a las afueras de la que fuera Base Naval de EE. UU. en Subic, Olongapo. Esta fundación se llevo a cabo por el esfuerzo conjunto de un grupo de mujeres de los bares y clubes y algunas ONG de mujeres. Tomamos participación activa en la campana para cerrar las Bases americanas y también para impedir el Acuerdo de Fuerzas Visitadoras (Visiting Forces Agreement) que causan el aumento de mujeres en prostitucion. Buklod trabaja en la construcción y empoderamiento de la comunidad de mujeres prostituidas y sus hijos/as.
Soy una sobreviviente y les puedo decir desde mi experiencia que en los bares y clubes debíamos servir a los clientes 7 días a la semana, desde las 5:00 de la tarde hasta las 2:00 de la madrugada, sin sueldo. Si no trabajaba, debía pagar una especie de multa en los bares y clubes, si no la pagaba, se me descontaba de la comisión por las bebidas y el ‘pago por la barra’ de los clientes. Al final contraje una enfermedad venérea. También tuve un hijo amerasian (Americano-Asiatico).
Como yo, muchas mujeres prostituidas en Olongapo han venido de otro lugares de Filipinas, de las regiones mas pobres del país. Al menos 50% de las que organizamos, han experimentado abusos sexuales antes de entrar en al prostitucion. Desde nuestra experiencia, hablando con las mujeres de los bares y clubes, se comparte experiencias comunes: sufren abusos sexuales y físicos infligidos por los clientes, los managers, la policía y muchas veces sus parejas, quienes con frecuencia han sido sus clientes antes.
Muchas mujeres han empezado a trabajar en los bares a la edad de 14 y 15 anos. Muchas de ellas viven en la desesperanza; tanto si dejan la prostitucion a los 50 o si entran en ella a los 15, solo ven un futuro muy negro. De mayores sufren por la estigma, por enfermedades y por falta de servicios del gobierno (pensiones, servicio medico, etc.). De jóvenes sufren por una estima personal resquebrajada, por la violencia de los consumidores y los que hacen el negocio en la industria sexual, y violencia continua de los hombres en general en nuestra sociedad; así como por falta de programas para salir de la prostitucion y para la su reintegración social.
Nuestra organización cree que la prostitucion es una forma de violencia contra las mujeres que continua amenazando la seguridad de mujeres y niñas como seres humanos. Por tanto, hacemos una llamada a la ONU para que Se haga un esfuerzo por erradicar el trafico y la prostitucion a nivel global y nacional; que se trate de eliminar el racismo, la desigualdad económica y la dominación machista que existen en nuestra sociedad y que dan como resultado esta forma de violencia contra las mujeres. Pedimos a los estados que pongan medidas contra la violencia masculina, que persigan y penalicen a los que ganan con la industria sexual despenalizando a las victimas y sobrevivientes de la prostitucion; que creen puestos de trabajo a nivel local y provean servicios para la integración de las sobrevivientes.
Como ya han expresado las sobrevivientes de India, Bangladesh, Japón, Corea y otras partes de Asia, nuestra esperanza colectiva es ¡LLEGAR A VIVIR LIBRES DEL MIEDO, LIBRES DE LA VIOLENCIA, LIBRES DE LA PROSTITUCION!
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